El estado de Jalisco, a menudo considerado el corazón de la cultura mexicana, es famoso por dos figuras emblemáticas: los mariachis y los charros. La vibrante vestimenta que luce la gente de Jalisco, especialmente las mujeres, es lo primero que suele venir a la mente al pensar en el Ballet Folklórico. Los vestidos, caracterizados por sus volantes, cintas y encajes, son una explosión de color, lo que convierte a Jalisco en uno de los estados más reconocibles y representados de todo México. De manera similar, los trajes de charro, tradicionalmente la vestimenta de los jinetes de Jalisco, son sinónimo del patrimonio de la región. El traje, compuesto por una chaqueta bordada, un sombrero de ala ancha y detalles intrincados, representa de forma impactante la tradición del vaquero mexicano. En este cuadro, mostramos al público la evolución de la vestimenta jalisciense a lo largo de los últimos 30 años, destacando el legado perdurable de estas prendas icónicas.